He aquí las 10 principales razones:

I

Este mundo ha perdido el sentido del humor. Para nosotros será prioridad absoluta buscar otro planeta donde podamos volver a reírnos de nosotros mismos. Un lugar donde nadie sea contingente, porque todos somos necesarios.

II

El enfriamiento global del planeta es insostenible. La gente ya no se besa, no se toca, no se sonríe por la calle ni se saluda en el descansillo. Incluso antes, la gente se moría divinamente, con parsimonia, disfrutando. Por eso, si hemos dejado de ser humanos, preferimos hacernos plutonianos.

III

Hay que poner fin a la Guerra de los Sexos. Necesitamos un nuevo planeta donde plantemos hombres y mujeres en la tierra y al florecer puedan coexistir en paz, donde los camareros no piensen que la ensaladita es para ella y el chuletón para él, donde los hombres puedan sentir la libertad de decirle a una compañera que hoy está muy guapa, donde acabemos de una vez por todas con esta moda de repetirlo todo en masculino y femenino: ciudadanos y ciudadanas, portavoces y portavozas, electricistas y electricistos. Por eso si los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, vayámonos todos a Saturno.

IV

Vivir en la Tierra es insostenible. Vayas donde vayas está todo carísimo. Por eso, que lo único que esté por las nubes seamos nosotros huyendo del Euribor, del IPC, de Alemania, el FMI, el Dow Jones y la Troika. Podemos ser una leyenda, o una epopeya si nos juntamos varios.

V

Este planeta no le está sentado bien a nuestros hijos. El postureo es un virus de este planeta que se está cebando con los más jóvenes y tenemos que pararlo. Para nosotros, la opción de ponernos a dar guantazos es un esquema muy sintético que conviene utilizar poco y utilizarlo bien. Casi en plan poético. Por eso, si nos independizamos de la Tierra, construiremos un nuevo planeta donde no haya influencers, ni instagramers, ni youtubers. Crearemos una nueva generación de jóvenes que sepa que no hace falta sacar la lengüita en todas las fotos ni levantar la cámara para que no les salga papada.

VI

El aire que respiramos está contaminado. Los niveles de ranciedad en la atmósfera son alarmantes por culpa de personas que emiten frases como “Ya no hay tomates que saben a tomate”, “Ojo, que yo tengo muchos amigos homosexuales” o “Yo no soy racista pero tú eres minoría étnica y negro como un tizón…”. Nuestra intención es encontrar un planeta con una atmósfera libre de cuñados.

VII

Todo está lejos o lleva mucho tiempo. La vida en este planeta es más corta de lo que podemos imaginar. El oxígeno oxida rápido y no podemos perder nuestro valioso tiempo en desplazamientos o esperas. Por eso, si nos independizamos de este planeta, haremos como los americanos e invadiremos otro donde siempre tengas una tienda de muebles sueca debajo de casa, donde todo el mundo tenga un trocito de playa en su jardín, donde no existan salas de espera ni funcionarios que te hagan volver diez veces para un papelito.

VIII

El colapso mental es inminente. Una noticia más sobre el problema catalán y corremos el riesgo de implosionar en masa. Busquemos un planeta donde volvamos a ser intelectuales, total no tenemos nada que perder.

IX

Estamos involucionando. Miles de millones de años desarrollando nuestra capacidad intelectual y nuestra devoción por William Faulkner y llegan las redes sociales y se lo carga todo en dos días. Los perros a los que engañamos detrás de una sábana se avergüenzan de nosotros, los gatos a los que movemos las manos para que parezcan que están tocando un piano se avergüenzan de nosotros. Las redes sociales nos han convertido en la vergüencita del reino animal, es mejor que empecemos de cero en otro planeta y dejemos este en paz que ya bastante nos ha sufrido.

X

El ser humano corre riesgo de extinguirse. Por culpa de la nueva televisión, un hombre en la cama ya no es un hombre en la cama. El tiempo que antes dedicábamos a la procreación ha sido sustituido por peli y mantita. Es por ello que se hace necesaria la independencia de este planeta y la búsqueda de uno nuevo sin presencia de vida con el fin de repoblarlo sin parar, procreando todos con todos y así salvar nuestra civilización.