Darío Grandinetti sobre Después de Kim: "Habla de los prejuicios que se tienen con los extranjeros"

Darío Grandinetti presenta 'Después de Kim'

El actor argentino Darío Gandinetti protagoniza, junto con Adriana Ozores, Después de Kim. Aprovechando su paso por el Festival de Málaga, nos cuenta las claves de la película.

¿Cómo te llegó la propuesta y qué fue lo que más te atrajo?

La propuesta me llegó directamente a través de Gerardo Herrero. Nos juntamos enseguida con Ángeles y él. Una vez leí el guion me pareció muy atractivo para un actor, el arco del personaje: cómo empieza siendo un hombre que no tiene ningún incentivo para vivir y la tragedia que le toca atravesar, que lo moviliza y lo pone activo otra vez para saber qué fue lo que ocurrió con ese crimen y todo lo que están intentando averiguar.

Además, está trabajar con Adriana, a quien yo no conocía, pero la había visto. Por suerte, nos llevamos muy bien. Se generó un entendimiento muy natural y muy orgánico. Estamos muy muy contentos con el resultado.

Darío Grandinetti presenta 'Después de Kim'
Fotograma de 'Después de Kim'

Dentro de Después de Kim

La película tiene una doble trama: por un lado está tu relación personal con el personaje de Adriana Ozores y, por otro, hay una especie de trama criminal. ¿Qué os pedía Ángeles González Sinde?

Se dio una cosa y es que nos salía el humor. Yo digo que tengo ganas de hacer una comedia ahora con Adriana. Se pone en marcha la vida y la vida tiene de todo, apareciendo cierto humor que a Ángeles le preocupaba que tiñera demasiado la historia que estábamos contando, que es trágica. Esa fue una de las dificultades que teníamos.

Pero quiero decir que también ella es responsable de eso porque estaba escrito. También hay que saber que está basada en una novela, por lo que hay un montón de cosas que la película no cuenta, pero que la novela sí y que nosotros conocíamos. Entonces también poníamos, a la hora de contar la historia, datos que teníamos de la historia más gorda.

Nos contabas que tu personaje, Juan, es un hombre que está profundamente deprimido y precisamente una desgracia le hace, paradójicamente, impulsar un poco su vida en busca de una motivación. ¿Puede identificarse el público más veterano con este tipo de reflexión?

A mí me gusta imaginar qué pasará ahora con estos personajes cuando termine la película. ¿Cómo sigue la vida del niño, del padre del niño y ellos dos? A todo lo que estaban viviendo se sumaba que tenían que volver a juntarse para averiguar, y eso también un problema, pero no lo hicieron tan mal. No les salió tan mal y creo que todo eso va a formar parte de la reflexión de estos personajes. No sé qué pasará con ellos, pero me gusta pensar que, lo que sea, será distinto a como estaban. 

A Ángeles le preocupaba que el humor tiñera demasiado la historia que estábamos contando, que es trágica"

Al margen de los personajes, es muy importante Benidorm, una ciudad festiva y decadente al mismo tiempo y que también interviene mucho en la atmósfera de los personajes. 

Sí, hay un contraste que sirve para contar la historia. Todo eso habla de los prejuicios que se tienen con los extranjeros, y con algunos extranjeros, cuando los personajes también lo son. Están ahí adentro y van descubriendo cosas de su hija y de la extranjería que no tiene nada que ver con lo que ellos pensaban. Le demuelen los prejuicios, quedan destruidos todos y eso está muy bien. Y de eso habla Benidorm, eso lo cuenta muy bien Benidorm.

Darío Grandinetti presenta 'Después de Kim'
Fotograma de 'Después de Kim'

La trayectoria de Darío Grandinetti

En nuestro catálogo está uno de tus primeros grandes éxitos, El lado oscuro del corazón, de Eliseo Subiela. ¿Qué recuerdos tienes de esta película?

Muchísimos, porque además, cada tanto, te la recuerdan cuando vas a los festivales, cuando hablas de cine con alguien. Es una gran alegría porque cuando uno trabaja no tiene idea de lo que va a pasar después. Que 30 años después te sigan hablando de una película que hiciste, habla también de la poca idea que tenemos los actores de lo que genera nuestro trabajo. Pero está bien que sea así, porque si yo hubiese filmado El lado oscuro del corazón pensando: “esta película, dentro de 30 años, me van a hablar de ella”, hubiese hecho un desastre. Uno no puede pensar así.

Uno desea que las películas funcionen, que se vean, que se sigan viendo… El otro día escuchaba a un director argentino, Mariano Llinás, hablando de las películas que tienen éxito al comienzo y las que no. Y él presentaba como ejemplo La ciénaga, una película de Lucrecia Martel que, en su momento, no funcionó muy bien, pero que con el correr del tiempo es una de las películas argentinas más vistas, en plataformas, debates, reestrenos… Ella ahora es una directora de culto. Así que hay que tener mucho cuidado cuando se dice: “Ay, esta película no tiene éxito, esta no la ve nadie”.  

Una de tus primeras películas en España fue Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando, con Jaime Chávarri, con quien además trabajaste en Las cosas del querer II. ¿Qué nos puedes contar de ese primer contacto con el director?

Impresionante porque siempre he dicho que al único que se le podía ocurrir hacerme interpretar a Gardel era él. Fue, en muchos aspectos, fantástico para mí hacer esa película. Conocí a gente maravillosa: como Juan Echanove, que es como un hermano para mí; a Aitana Sánchez-Gijón; trabajé con Ulises Dumont, un gran actor argentino con el que yo había trabajado.

Y bueno, cuando un director te llama de nuevo y te propone volver a trabajar con él, es fantástico eso. Eso denota una confianza mutua que es muy necesaria para nuestra tarea. Yo necesito que el director confíe en mí, y el director necesita también que yo confíe en él, así que cuando se da, como el caso de Jaime, que después hicimos otra más, uno trabaja muchísimo mejor. 

¿Nos puedes decir cuáles serían sus películas favoritas del cine español? ¿Y argentino?

Pues mira, hay una película argentina de Adolfo Aristarain, con quien nunca trabajé y espero poder hacerlo alguna vez (ríe). Un día me llamó y me dijo: “Mira, estoy cansado de leer y escuchar que querés trabajar conmigo. Bueno, te estoy llamando para hacer una película”, y después no la pudimos hacer, pero no pierdo las esperanzas. Sobre la película, se llama Tiempo de revancha

Y del cine español a mí me gustó mucho El espíritu de la colmena, pero también me gusta cualquiera de Almodóvar. Hay muy buen cine español, pero El espíritu de la colmena podría decir que me pegó de una manera muy particular en su momento.

Darío Grandinetti presenta 'Después de Kim'
Darío Grandinetti en 'Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando'

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