Urresti y Maluenda: "Todas las películas que hizo Forqué son impecables"

Entrevista a los directores del documental sobre Forqué

FlixOlé entrevista Gaizka Urresti y Rafael Maluenda, directores del documental Forqué. El oficio de hacer cine, quienes nos acercan al arquitecto de la comedia popular española en la gran pantalla; al humilde artesano de suspenses, westerns y otros géneros de impresionante factura técnica; al nombre que dio pie a uno de los certámenes fílmicos más prestigiosos de nuestro país. Nos acercan a Forqué

¿Qué fue lo que os llevó a hacer este documental?

Rafael Maluenda (RM): El origen es el centenario de José María Forqué, cuando surgen unas preguntas inmediatas: ¿Quién recuerda a Forqué hoy? ¿Nuestra historia del cine oficial le tiene en cuenta? ¿Qué espectadores han visto su cine? Hay unos premios magníficos (los Forqué) que lo homenajean, pero ¿cuánta gente que oye hablar de los premios sabe quién era Forqué y por qué precisamente los premios llevan su nombre?

Todas esas preguntas me llevaron a empezar un guión que, inmediatamente, le propuse a Gaizka, un cineasta de referencia; especialmente en el mundo documental. Él había tenido ya documentales sobre otros cineastas y, además, es como Forqué: aragonés y zaragozano. 

Gaizka Urresti (GU):  La efeméride del centenario sirvió para que nos dieran una ayuda al desarrollo del guión. Yo tenía una trayectoria de grandes personajes aragoneses de la cultura y del cine: había dirigido un documental sobre Luis Buñuel, producido uno sobre Segundo Chomón y otro sobre Saura… Me quedaba ya sin personajes de ese repóker de grandes cineastas aragoneses, junto con Florián Rey y José Luis Borau. No estaba José María Forqué y pensé que había que intentarlo. 

Fue un director que trabajó siempre con unas exigencias profesionales. Cualquiera de sus películas, te guste más o menos, está bien hecha técnicamente. En definitiva, además de reivindicar a un cineasta, reivindicamos una forma de entender el cine. Alguien capaz de contar historias en diferentes géneros: la comedia, el policíaco, el cine histórico, el cine de bandoleros o nuestro western español… Queríamos reflejar esa forma de hacer cine que es tan legítima como la que se llama autoral. De las dos formas de entender el cine se pueden hacer grandes películas o películas horrorosas. Todas las películas que hizo Forqué son impecables. 

Rafael Maluenda y Gaizka Urresti, documental Forqué
Rafael Maluenda y Gaizka Urresti, directores de Forqué. El oficio de hacer cine

Descubriendo a Forqué

A raíz de embarcaros en este proyecto, ¿qué habéis descubierto sobre la figura de José María Forqué, tanto como cineasta como a nivel personal?

RM: Hay una ventaja, que es la posibilidad de volver a ver todas las películas seguidas. Precisamente en esto FlixOlé fue determinante, porque las puedes disfrutar como si se hubieran hecho ayer, y además restauradas.

Descubrimos que su manera de narrar siempre la hizo a favor del público, al servicio de contar de la mejor manera esas historias. Sin embargo, hay una serie de elementos que son comunes a sus películas. Por ejemplo, hay una mirada sobre la mujer; no feminista pero sí un trato muy respetuoso respecto a ellas, fueran de la condición social que fueran. Eso se ve en sus primeras películas y también de manera especial su última etapa, en la que se imponen mujeres muy poderosas, con mucha capacidad de decisión. Los personajes de Analía Gadé o de Carmen Sevilla en La vil seducción, por ejemplo. Es muy interesante ese punto de vista.

Formalmente, observamos la precisión alucinante con la que rodaba, atreviéndose con usos narrativos sonoros que favorecen un gag o el suspense. La importancia en Forqué es contar bien las historias, emocionar al público, hacerle reír, hacerle pasar suspense… Una cosa que nosotros intentamos es mostrar, a través de Forqué, cómo es ser un cineasta de oficio. Él es un hombre con un amor al cine y una capacidad narrativa tan brillante que hablan sus películas por sí mismas.

Su manera de narrar siempre la hizo a favor del público, al servicio de contar de la mejor manera esas historias"

GU: Demuestra que se puede ser un creador sin necesidad de ser un artista, en el sentido de tener un ego y necesitar reivindicarse a sí mismo. Fue alguien tremendamente humilde, como muestra esa gran entrevista que le hace Fernando Lara en Televisión Española en la que se dice que Forqué sería nuestro Truffaut o Hitchcock. Gracias a eso hemos podido construir parte fundamental de la película. Esa actitud hacia la creación de desapego, de falta de ego, me parece muy reivindicable en estos tiempos.

Enrique Cerezo participa en el documental de Forqué
El productor, Enrique Cerezo, junto a los directores del documental

Forqué y otros cineastas fueron grandes documentalistas de su tiempo. ¿Creéis que el público, sobre todo el más joven, es realmente consciente de ello?

GU: Lo reivindicamos en varios momentos y hacemos un juego de pasado y presente en el que se habla de que el cine es el arte que mejor sirve como testigo de su tiempo. Hasta el cine de ficción es documental. Es maravilloso cómo la gente que no vivió aquella época puede entenderla perfectamente a través de una película de hace 50 años. Sin querer ser documentales, estas cintas se convierten en documentos.

RM: Berlanga solía decir que, para conocer la historia de nuestra sociedad, había que fijarse de manera especial a través de la comedia, porque es el género que mejor refleja cómo somos. Creo que hay bastante verdad en eso. Berlanga, Forqué, Sáenz de Heredia y otros cineastas crearon un género completamente autóctono: la comedia popular española.

Y ese valor también está en Forqué: la idea de creador de la comedia popular española me parece muy evidente y creemos que es aquello por lo que el público que conoce a Forqué le conoce, más y mejor.

La forma de entender el cine

Hay muchas personalidades del cine español que hablan sobre la figura de Forqué en vuestro documental. ¿Cómo ha sido esta selección de personalidades tan dispares? 

GU:  Lo importante es que hubieran diferentes tipos de voces: por un lado, testigos de su época y colaboradores, gente que trabajó con él, incluso algunos que ya no están: un guionista como Vicente Cuello; Pedro del Rey, su montador en cinco películas; los Gutiérrez Caba y actores de su última etapa, como Puigcorbé o Pedro Mari Sánchez… 

RM: Enrique Cerezo nos pareció muy interesante porque tiene dos etapas. Una son los inicios de Enrique Cerezo en el cine con Juan Mariné, en el equipo de fotografía de Forqué con Un millón en la basura, y, luego, es la creación de EGEDA. Cerezo nos parecía imprescindible por ambas etapas y ambas perspectivas sobre la obra de Forqué. 

Carlos Areces, que por edad no pudo trabajar jamás con Forqué, representa ese modelo de actor popular capaz de emocionarte y de hacerte reír a la vez. Para nosotros es el equivalente, en nuestros tiempos, a un López Vázquez o a algún actor de raza de ese tipo.

Hay cineastas que entienden esa comunicación de Forqué con el espectador desde diferentes géneros e historias"

GU: Entre los cineastas contemporáneos que entienden el cine como lo entendía Forqué, podría haber muchos. Está Nacho García Velilla, un cineasta quizá no reivindicado por la crítica, pero tremendamente popular. Nos parecía una especie de alter ego separado en el tiempo.

También incluimos estudiosos como Santiago Aguilar o Luis Alegre, que lo conoció y tenía unas reflexiones muy interesantes, además de a Antón Castro, Vicky Calavia y Ana Asión… Lo interesante es que son voces distintas y que abordan al personaje desde diferentes perspectivas. 

 

¿En qué cineastas habéis visto la influencia de Forqué?

GU: Hay cineastas, se citan en el documental, que entienden esa comunicación con el espectador desde diferentes géneros e historias: Daniel Monzón, Enrique Urbizu, Santiago Segura, Dani de la Orden, Fernández Armero… Cineastas que, efectivamente, pueden hacer comedia y también un policíaco (La caja 507 o Todo por la pasta). Hay cineastas que no son herederos de Forqué pero sí tienen esa forma de entender el cine.

Escena de Dame un poco de Amooor
José María Forqué durante el rodaje de una escena de '¡Dame un poco de amooor...!'

Clásicos y vidas humanas

Habéis hecho numerosos documentales sobre grandes cineastas españoles (Eloy de la Iglesia, Berlanga, Buñuel…), ¿qué significan en clave profesional y personal para vosotros?

RM: Tenemos el planteamiento que tiene que ver con recordar a personas que lo merecen por su aportación al imaginario popular español. También por su vigencia: no son historias del pasado, son nuestros clásicos y, como clásicos, nos están hablando en presente a nosotros, a los que hemos nacido después de que ellos hicieran sus películas. 

Ese es un valor capital, un valor clave para forjar nuestro eje como personas. Cuando alguien se convierte en clásico es porque ha logrado tocar algo que es verdad en el alma humana. Da igual cuánto cambian las generaciones y la tecnología, cuando el ser humano es capaz de mirar a esos personajes y reconocerse, esa es la prueba al tiempo. Por eso es Forqué un clásico, claro.

Planteamos recordar a personas que lo merecen por su aportación al imaginario popular español"

GU: Es una forma de hablar de historia pero a través de vidas humanas, una forma más entretenida. Con vidas humanas empatizas y entiendes más, te ves más implicado, más reflejado… Luego hay que intentar, al igual que hacía Forqué, contar una historia que te entretenga, divierta, emocione y que, al final de la proyección, digas: “¡Oye! He salido un poco más sabio con lo que me han contado”.  

RM: Ese es el propósito principal. Billy Wilder decía aquello de: “Primera norma del cineasta, prohibido sermonear. Prohibido aburrir”.

Las favoritas de Forqué

¿Cuáles son vuestras tres películas favoritas de Forqué? 

RM: Hay una película que siempre cito porque me parece muy singular, muy reveladora del carácter de Forqué: La noche y el alba. Es una película que está planteando, ya en el año 57, el reencuentro entre las dos Españas que habían combatido en la guerra civil. Es una película en la que Forqué cree y que es un fracaso, pero me parece una película muy reveladora, rodada magníficamente. 

GU: Hay una que no metimos finalmente en el documental porque no encontramos el acomodo dentro de la narrativa, pero que es una de las películas mejor valoradas. Ahora que una película contemporánea sobre el mundo de los toros ha obtenido el Goya, es buen momento para recordar Yo he visto la muerte. Me parece que es una película que retrata el mundo del toro con tres historias muy interesantes. 

RM: Amanecer en puerta oscura es un western con todos los rasgos andaluces que es impresionante y está magníficamente rodada. Berlanga siempre decía que Forqué insistía en hacer las películas muy bien, con la precisión de los americanos; se empeñaba en lograrlo, y lo lograba. Amanecer en puerta oscura tiene eso y con un final impresionante.

GU: Por supuesto, la primera que hay que ver es Atraco las tres. Para un público más avanzado, que se vean nuestro documental y ahí van a descubrir pues más de 20 películas.

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