Isaki Lacuesta y Elena Molina, sobre Flores para Antonio: "Todo empieza abriendo maletas con Alba Flores"

FlixOlé entrevista a Isaki Lacuesta y Elena Molina por Flores para Antonio

Isaki Lacuesta y Elena Molina presentan en esta 73ª edición del Festival de San Sebastián Flores para Antonio, un documental que recuerda y homenajea al artista Antonio Flores a través de Alba, su hija

¿De dónde surge la idea entre ambos para hacer este documental sobre la figura de Antonio Flores? 

Isaki Lacuesta: En realidad, el origen de la película es Alba Flores. Y cuando Alba Flores cumple 33 años, cuando se da cuenta de que va a envejecer a su padre, de algún modo le pide permiso, hace una especie de rito en la celebración para envejecerlo.

Y todo lo que le remueve por dentro, de algún modo desemboca en las ganas de hacer una película que sirva para hablar también de todo que no habían hablado en la familia; por miedo a hacerse daño unas a otras, había muchas cosas que no se habían contado y que no han contado hasta hacer la película. Ese es el impulso que mueve a Alba a hacer Flores para Antonio. Después fue cuando nos llamó para hacerla con ella. Ha sido un regalo. 

Isaki Lacuesta, Elena Molina y Alba Flores en la presentación de Flores para Antonio desde el Festival de San Sebastián (Fotografía de Pipo Fernández)

Trabajar junto a la familia Flores

Es vuestro primer trabajo conjunto como directores y co-guionistas. ¿Cómo ha sido el proceso creativo entre ambos?

Elena Molina: Es nuestro primer trabajo juntos de este modo, pero hemos trabajado mucho anteriormente. Isaki es mi mentor, fue mi profesor y empecé a trabajar con él. He tenido la oportunidad de trabajar en muchas de sus películas, entonces 

I.L.: Y yo en las suyas.

E.M.: Él también participó en mi primer documental, y por eso para mí también ha sido un regalo, al igual que comenta Isaki. Que Alba nos invitara a participar en este viaje que ha sido la película, para mí ha sido un honor. También ha sido bonito y fácil al mismo tiempo el ir encontrando esa película que Alba y la familia Flores necesitaban para hacer esta catarsis. Hemos tenido que adaptarnos, pero sin forzar nada, y eso es algo muy importante. Muchas de las decisiones de dirección tenían que pasar siempre porque fuera algo orgánico, no forzado y que fuera algo que la propia familia necesitara. 

Por supuesto, hemos tomado muchas decisiones de guión y de dirección, pero siempre cuidando mucho todo. Yo creo que es una película muy especial.

Isaki es mi mentor, fue mi profesor y empecé trabajando gracias a él"

El descubrimiento de Alba Flores

Alba es la gran protagonista del documental y también adopta la figura del espectador, ya que ambos vamos descubriendo secretos de Antonio Flores. ¿Cómo habéis gestionado esta situación y, cómo habéis visto a ella?

I.L.: Cuando ella nos llama, al principio no era una película sobre Alba buscando a su padre. Es algo que fue surgiendo de forma natural a medida que nos dimos cuenta de que no habían tenido estas conversaciones. Entonces, poco a poco se impone la película de una hija que busca a su padre, porque es lo que que estaba ocurriendo de verdad. El hecho de que Alba tenga esta capacidad y esta presencia frente a la cámara, y que además sea la productora, invitaba a que la película fuera así.

Corríamos el peligro de que tuviera algo de ego trip, pero era encontrar el punto justo e ir buscándolo a base de prueba y error. 

E.M.: Sí, y acompañar ese proceso. Por eso me gusta mucho hablar de viaje. Hay varias palabras que son clave en el proceso: viaje, búsqueda… De hecho, todo empieza abriendo maletas con Alba, buscar el archivo familiar, ir a FlixOlé a ver sus películas, sus vídeos domésticos, buscar las maquetas antiguas de Antonio… 

Entonces, ahí iba apareciendo material que abría preguntas que, a la vez, invitaba a conversaciones, y también en el montaje. Todo ha sido muy orgánico, y a veces doloroso o bonito, por supuesto. Con todo ello, el legado de Antonio iba tomando forma, que eso es muy importante.

I.L.: Es el tipo de tipo de película que vas descubriendo a medida que la haces. Porque nos preguntábamos cómo serían los encuentros de Alba con Rosario, con Lolita, con los amigos de Antonio… Cada día de rodaje era descubrir qué ocurría.

Y, por lo general, casi todos los días nos echábamos a llorar, a reír… Al igual que en la película, nosotros hemos tenido un viaje catártico bastante bestia. 

E.M.: Sí, y luego incluso cosas que en rodaje las sentíamos de una manera, luego en la sala de montaje la sentíamos de otra. Además de Alba, también Ana Villa ha sido fundamental, y nos ayudaba mucho a encontrar también las claves del contexto.

Al igual que la familia Flores, nosotros también hemos tenido un viaje catártico bastante bestia"

La dimensión de Antonio Flores en nuestra cultura

¿Qué imagen teníais de Antonio Flores antes del documental? ¿Ha ido cambiando vuestra percepción sobre su figura a lo largo de la realización de este trabajo?

I.L.: La imagen previa, por mi generación, es conocerlo como músico.A mí en la adolescencia me pilla cuando saca Mis cosas, o sea, el primer impacto que tengo de Antonio Flores es cuando lo cuando lo peta, es un momento cumbre. En este en este rodaje descubro todo lo anterior. Sí que había visto algunas películas en las que actúa, pero de algún modo es como que su presencia musical y familiar, sobre todo, eclipsa en su trabajo como actor, como dibujante o como fotógrafo.

Por eso, haber descubierto esta dimensión es importante. Y luego he ido entendiendo, además, las dinámicas familiares, y cómo marcan su vida, su creatividad, así como la de Rosario. Un ejemplo es el hecho de que tardaran tanto Rosario y Antonio en apostar por la rumba. Es muy curioso viniendo de la familia que vienen. Justamente por eso tiene una especie de rechazo y tarda muchos años en darse cuenta de que eso es algo que llevan dentro y que es importante.

E.M.: Yo también quería añadir el mundo intelectual de Antonio. Es algo de lo que no se hablaba tanto en la prensa del momento, pero era un apasionado de la ciencia, la astronomía, los collages (que tanto peso tienen en la película). He sabido apreciar el mundo tan amplio que tenía, porque también era ecologista, estaba muy interesado por lo que sucedía en el planeta… De alguna manera, fue muy avanzado a su época. He descubierto todo ese universo y la generosidad que tenía con todo el mundo. Y esa visión no la tenía yo cuando era más pequeña.

Una de las frases que siempre dice Vicente (el protagonista) es “oye, yo no te pido explicaciones, entonces no me las pidas a mí.” Es una defensa que tiene luego cara B, y a la hija es lo que le llega siempre. Esa no explicación implica muchísima distancia, y eso es lo que yo creo que realmente duele.

Sus favoritas del cine español

¿Cuáles son vuestras tres películas españolas favoritas?

I.L.: Antes de eso, me gustaría decir que en el proceso de documentación de la película FlixOlé ha sido importante. Todas las películas de Antonio Flores las hemos visto en FlixOlé. El taxi de los conflictos, cuando Antonio es un crío; está Sangre y arena con Sharon Stone; El balcón abierto, que es una película increíble de Jaime Camino; Colegas y Chechu y familia… Están todas ahí.

¿Tres películas españolas? Pues habría que decir una de Joaquín Jordá, que podría ser El encargo del cazador, una de Berlanga, como por ejemplo El verdugo… 

E.M.: Yo me sumo a El verdugo, que la tenía ahí. También Amanece, que no es poco, que es increíble. Y quizá es un lugar común, pero Buñuel creo que tiene que estar. 

I.L.: Buñuel tiene que estar, sin duda. ¿pero con cuál? El Ángel exterminador, por ejemplo. Las mexicanas y francesas son españolas también. Igual que hacen los franceses apropiándose de Dalí y de Buñuel.

E.M.: Me gustaría citar a alguna mujer directora…

I.L.:  Iciar Bollain, ¿no? 

E.M.: Iciar, sí, 

I.L.: Pues nos quedamos con Maixabel, por ejemplo.

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