10 películas españolas LGBT + para este orgullo

En FlixOlé recopilamos las películas más influyentes de temática LGTBI+ en España

Películas españolas LGBT+

Samantha Kowalski

Gracias a muchas películas españolas LGBT +, hemos podido ver cómo ha ido evolucionando a lo largo de los años todo lo relacionado con el colectivo. Han servido, por un lado, para imponer aún más todos esos estereotipos determinados por la sociedad, pero también para visibilizar un colectivo totalmente reprimido durante décadas. Esto último es algo realmente importante, pues no solo sirve para normalizar algo que ha sido juzgado durante siglos, sino que también ayuda a que la gente del colectivo se sienta representada y, por ende, se sientan incluidos en la sociedad.

El cine español no se queda atrás en todo este trabajo social. En este artículo, haremos un repaso de 10 grandes películas españolas LGBT+ que han ayudado a darle voz a todo tipo de sexualidades e identidades, incluso en momentos en los que todo eso estaba penado y perseguido por la ley.

Un musical moderno y urbano, similar a cualquier otro que veamos en Broadway como West Side Story. En él tenemos a Alfredo (Alfredo Alaria), un joven actor y bailarín que trabaja en el teatro. Es un apasionado de su oficio pues el arte es lo que mueve su vida. Por desgracia, su conservadora y adinerada familia no aprueba ese estilo de vida que lleva. Quieren que sea otro hombre de negocios más, como ellos. Pero, reprimirse a sí mismo (en todos los aspectos) hará que el joven artista viva una vida infeliz.

Estamos ante la primera película con temática LGBT + en estrenarse en España durante el Franquismo. A pesar de llegar a la gran pantalla en una época en la que la homosexualidad estaba penada y perseguida como si de una caza de brujas se tratase, Diferente superó la censura y se estrenó sin ningún corte. Todo gracias a las pinceladas que demuestran la sexualidad del protagonista: su clara indiferencia hacia las mujeres o la escena donde se queda mirando a un obrero usando un martillo percutor. Esas leves indirectas ayudaron a que los censores no se dieran cuenta del subtexto de la historia. Delgado hace de Alfredo la oveja negra de la familia por su oficio, siendo este un símil de su implícita sexualidad. Alfredo es “diferente” al resto.

Adela Castro (José Luis López Vázquez) es una mujer soltera que vive junto a su asistenta Isabelita (Julieta Castro), de quien es muy protectora. Jamás ha tenido una relación amorosa, hasta que Santiago (Antonio Ferrandis) le propone matrimonio. No obstante, tras una visita al médico después de muchísimos años, Adela descubre que su cuerpo y ADN corresponden al de un varón. Esto era algo que ella desconocía, ya que su familia siempre la había tratado como a una mujer. Entonces, decide dejarlo todo y comenzar su vida de cero como Juan, en Madrid. Ahí, se volverá a encontrar con Isabelita, y se dará cuenta del amor que siente por ella.

Nominada a mejor película internacional en los Oscars de 1973, explora la búsqueda y la construcción de la identidad de género, algo que no va necesariamente ligado al sexo con el que nacemos. También, el amar a alguien independientemente de su género tendrá mucho protagonismo en esta obra. Del mismo modo, hace hincapié en cómo los roles de género impuestos por la dictadura afectan a toda esa búsqueda de identidad. Y es que, a pesar de ser un filme que vio la luz en los últimos suspiros de la dictadura, Armiñán narra la situación de Adela/Juan siempre desde el respeto, sin caer en el humor ni en caricaturizar al personaje de Adela. Desde luego, algo muy avanzado para su época.

Reproducir video acerca de ME SIENTO EXTRAÑA 2

Laura (Rocío Durcal) es una pianista que se ve obligada a abandonar su hogar debido a los malos tratos de su marido y por el autoritarismo de su suegro. Es entonces cuando conoce a Marta (Bárbara Rey), una vedette de la que se hará muy buena amiga. Laura se mudará a vivir con Marta a su chalet, donde ambas ensayarán para los espectáculos de Marta. Su relación cada vez será más íntima, lo que dará que hablar a los vecinos.

Esta película del destape ha pasado a ser, no solo un clásico del cine español, sino también uno de los filmes LGBT + de referencia de nuestro país. Si bien no es la primera obra española en mostrar una relación lésbica en la gran pantalla, si es pionera en mostrarlo de manera tan explícita y sexual. Además, ver a la niña prodigio de las rancheras tener un affaire con la actriz del destape Bárbara Rey, supuso todo un escándalo colectivo. Me siento extraña sirvió también como un crítica hacia los pensamientos retrógrados y los roles de género impuestos por la sociedad.

Reproducir video acerca de José Sacristán entrevista

En esta película seguimos la vida de Roberto Orbea (José Sacristán), un militante de izquierdas elegido diputado en las elecciones de 1977. Descubrió sus preferencias sexuales hacia los hombres años antes cumpliendo el servicio militar. Con el tiempo, se enamoró de una mujer, Carmen (María Luisa San José), con la que se termina casando. A pesar de intentar reprimirlo durante años, su deseo por los hombres siempre siguió latente dentro de él. Esto suponía un problema, pues su contexto social y político no era el mejor para mantener relaciones homosexuales con libertad. Aún así, en su época como preso político, conocerá a Nes, un chulo homosexual que le descubrirá todo un mundo de jóvenes de su misma orientación sexual.

Eloy de la Iglesia muestra la hipocresía de una transición que abogaba por la libertad, pero que en realidad seguía reprimiendo a colectivos minoritarios. La dictadura ya había llegado a su fin y el cambio en la ley hizo que la homosexualidad dejase de estar considerada un peligro social. Aún así, seguía siendo perseguida y señalada por gran parte de la ciudadanía, que lo consideraba antinatural y un objeto de burla. Consigue también alejarse de los estereotipos asociados a los hombres homosexuales/bisexuales, algo muy destacable teniendo en cuenta la época en la que se rodó.

En este documental seguimos la historia de vida del artista José Ocaña desde una visión intimista. El mismo Ocaña nos cuenta, desde su casa, toda su vida y sus experiencias, mientras se intercala con imágenes de un mundo que nace de su subconsciente. Aparte de toda su carrera artística, Ocaña fue un importante activista de los derechos LGBT+ en aquel momento. Se consideraba a sí mismo un libertario que luchaba por la libertad sexual.

La manera en la que tanto Pons como Ocaña abordan este metraje ha hecho que se haya convertido en todo un clásico español y en un referente para el colectivo LGBT +. A parte de tratar el tema de la homosexualidad, el artista también nos habla del travestismo y de cómo se vivía en la recién comenzada transición. El metraje aborda igualmente la única manifestación por los derechos de los homosexuales a la que fue, y de cómo los medios de comunicación trataron la noticia. Además, hace que nos demos cuenta de que las cosas no han cambiado tanto después de tantos años.

Yo sé lo que soy. No soy tampoco ningún saco de patatas con ningún nombre"

Documental en el que seguimos la historia de vida de 6 mujeres trans y travestis de distintas edades. Cada una de ellas nos narra sus vivencias y su estilo de vida siendo trans en esos años. Nos enseñan lo difícil que era ganarse la vida formando parte de ese colectivo, ya que la mayoría de ellas se veían obligadas a ejercer la prostitución para poder subsistir. Apenas podían ejercer de otra cosa, pues eran consideradas analfabetas por el resto de la sociedad. El propio director expuso que fue imposible conseguir a alguien que no estuviese metida en la prostitución.

Estrenado el mismo año que se despenalizó la cirugía trans, el documental de Giménez-Rico es un visionado necesario que todo el mundo debería ver. Nos ayuda a saber más acerca de la transición de género de la manera adecuada: a través de personas trans. Todo desde una manera preciosa y natural. Muy importante, no solo para la época sino para la actualidad, pues trata de manera muy cuidada y humanizadora al colectivo más menospreciado e invisibilizado.

Vivo y siento como una mujer, y empiezo a ser feliz"

Narra, desde la ficción, la vida del cupletista homosexual Miguel de Molina, uno de los cantantes de copla más importante de España. La historia transcurre durante el principio del Franquismo y nos muestra la carrera conjunta de tres artistas: los cantantes Mario (Manuel Bandera) y Pepita (Ángela Molina) junto con el pianista Juan (Ángel de Andrés López), amigo de Mario y novio de Pepita. Los tres llegan a lo más alto, especialmente los cantantes. Pero los valores conservadores de la aristocracia arremeterán contra Mario debido a su homosexualidad, y se verá obligado a exiliarse.

De nuevo, Las cosas del querer consigue visibilizar la homosexualidad de una manera completamente natural. No cae en estereotipos ni en caricaturas de mal gusto para usar al personaje homosexual como una forma de generar humor. Además enseña, de manera muy lograda, la dificultad y peligrosidad que suponía no ser heterosexual en un periodo en el que salirse de esa norma suponía cárcel.

Una comedia negra con una estética completamente almodovariana y un gran elenco. Dunia Ayaso y Félix Sabroso debutaron en la escena cinematográfica española con Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí. Se centra en tres amigos que comparten piso en Madrid: Carlos (Pepón Nieto), Dani (Roberto Correcher) y Toni (Jordi Mollà). Ellos comparten todo entre ellos, incluidas las deudas, lo que hace que se vean obligados a poner en alquiler la habitación sobrante para poder pagar a la casera. De esta manera, conocen a Lucas (Alonso Caparrós), del que se enamoran los tres. Esto generará grandes disputas entre ellos, sin saber que un día Lucas aparecerá asesinado a cuchilladas en su habitación. Pero, ¿quién le ha matado?

Pocas veces vemos películas cómicas en las que aparezcan personajes homosexuales que, aunque sigan los estereotipos impuestos por la sociedad, no sean un objeto de burla por su sexualidad. Aunque su realización no es la más cuidada, su guion fresco y desenfadado, junto al reparto, consigue enganchar al espectador. También en sacarle alguna que otra carcajada.

Una película coming of age, sobre la juventud y el amor adolescente. En ella acompañamos a Dani (Fernando Ramallo), un joven que verá cómo su vida cambia drásticamente en el verano de sus 16 años. Su amigo Nico (Jordi Wilches), a quien conoce desde la escuela primaria, viajará desde Barcelona hasta la casa de Dani en la playa para pasar unos días junto a él. Ambos explorarán su sexualidad, conocerán a chicas con las que surgirán ciertos intereses, especialmente para Nico. Pero también descubrirán muchas cosas de manera más íntima entre ellos dos, lo que provocará que Dani no tenga ojos para nadie más que su mejor amigo.

Cesc Gay consigue en esta película plasmar acertadamente ese despertar sexual de la adolescencia, y también la confusión que se siente cuando el motivo de ese deseo es, no solo uno de tus mejores amigos, sino también una persona de tu mismo género. Lo hace todo desde una perspectiva inocente y natural. Son dos amigos que practican sexualmente entre ellos simplemente como un juego, para prepararse para el día que estén con una mujer; desconocen que eso va a hacer surgir otra serie de emociones. Muestra, de manera muy lograda, ese sentimiento de confusión al no saber por qué sientes celos de ver a tu mejor amigo con una chica.

Es que no sé qué me pasa. Te miro y no lo sé. Me pasaría el día mirándote mientras haces cosas"

María Casado (Macarena García) y Susana Romero (Anna Castillo) son dos amigas de 17 años que tienen que pasar el verano en el campamento cristiano La Brújula. Una noche deciden escaparse del campamento para ir al concierto del cantante de reggaeton Juan Magán. Al enterarse las monjas, ambas se ven obligadas a perderse una excursión como castigo. Es entonces cuando dentro de ellas aflorarán sentimientos que jamas habían imaginado: María se enamora de Dios y Susana de la hermana Milagros (Belén Cuesta), monja del campamento.

Este musical de los Javis es una de las películas españolas LGBT+ actuales más conocidas e importantes para los más jóvenes del colectivo. No solo demuestra cómo ha evolucionado el trato y la visibilización de los personajes LGBT+ en lo audiovisual español. También supone una forma de acercar la religión y lo espiritual a algo que se suele tratar como su contendiente. De algún modo, funciona como un tratado de paz entre dos colectivos enfrentados desde hace siglos. Muestra la libertad del amor, ya que puedes enamorarte de un hombre, de una mujer o incluso de Dios.

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