Andrea Jaurrieta sobre Cochinas: "Nuestras generaciones están rompiendo más estigmas gracias a la ficción"

FlixOlé entrevista a la directora Andrea Jaurrieta, codirectora de la serie Cochinas

Estrenas la serie Cochinas, un proyecto en el que colaboras en la dirección y que partió de Carlos del Hoyo e Irene Bohoyo. ¿Cómo te llegó este trabajo y qué fue lo que más te atrajo del mismo?

Me comentaron sobre la serie en la fiesta de los Goya del 2024 y me pareció una idea muy divertida. Con el tiempo, los showrunners, Irene y Carlos, vieron mi película Nina, y les gustó, así que tuve una reunión con ellos y me ofrecieron la serie. Recibí los dos primeros capítulos y el mapa de tramas, y me reí tanto, me pareció tan diferente, que dije: “¡Me voy a lanzar a las series!”.

Se trata de una comedia, un género un tanto alejado de tus películas. ¿Cómo ha sido la experiencia en este sentido?

A mí me encanta la comedia, pero me parece muy difícil de escribir y hacer, sin embargo, como directora no me sentía fuera de lugar. Me sale de manera natural jugar con el tempo y los gags, quizá es por cómo soy yo en la vida.  Para mí ha sido un descubrimiento ver que podía hacer comedia y que me sentía cómoda en ella. Por mí seguiría dirigiendo en este género, pero sólo si me lo dan por escrito porque no sabría escribirlo.

La serie Cochinas, un proyecto codirigido

¿Cómo ha sido compaginar el rodaje con Carlos del Hoyo y los otros nombres que participaron en la dirección? ¿Cómo es el modelo de trabajo en un proyecto conjunto?

Yo entré como directora principal, con lo cual tenía que poner sobre la mesa cómo tenía que ser el estilo audiovisual. Mi manera de dirigir les gustó porque era muy cinematográfica, y lo que querían era llevar ese mundo del videoclub y de las películas al estilo de la serie. Entonces, realicé un dossier con referencias de películas para saber cuál iba a ser el acercamiento visual a partir del guion y lo compartí con mis compañeras. De esta manera, supimos cómo poner el mismo tono para que no hubiera saltos entre capítulos. Había días que rodábamos las tres directoras en un solo día, y los actores tenían que ir con unas y con otras porque, si no íbamos todas unidas en un mismo estilo y en lo que queríamos transmitir, se hubieran vuelto locos.

Andrea Jaurrieta, Laura Campos y Núria Gago
Andrea Jaurrieta, Laura Campos y Núria Gago (Prime Video)

Interés en obras con personajes complejos

El protagonismo de la serie recae en los personajes femeninos, en la búsqueda de la identidad, la represión sexual de una mujer de mediana edad… ¿Fue un factor que te atrajo del proyecto?

Totalmente. De hecho, me han llegado más proyectos, pero si no siento que haya algo que me una a ellos, prefiero no hacerlos porque considero que no sería la persona adecuada. En este caso, el papel que interpreta Malena Alterio es un personaje femenino complejo y con un amplio abanico de emociones. Por lo tanto, si yo a través de las historias puedo hablar de cosas que me interesan, siempre voy a estar por la labor de realizarlas, y en definitiva esa es la razón por la que me metí en el proyecto.

¿Cómo ha sido trabajar con figuras conocidas como Malena Alterio junto a nombres que se empiezan a abrir hueco?

El reparto es increíble. Hicimos mucho hincapié, en los ensayos, en las “mujeradas”, que consistían en que todas las mujeres del set improvisaban. Se generó una energía muy bonita entre todas ellas, fue un trabajo colectivo en el que íbamos todos a una y no había diferencia entre los más y menos experimentados. Siempre digo que Celia Morán es la gran revelación de la serie. Ella venía del teatro, nunca había hecho nada audiovisual, y aún así fue increíble.  Y en cuanto a Malena, es perfecta, como persona y como profesional.

Llevábamos mucho tiempo viendo a mujeres desnudas en la pantalla y ya era hora de que se les viera a ellos"

Parece mentira, pero la serie rompe tabúes que parecían superados, sobre todo en lo referente a la mujer, las relaciones sentimentales…

El target del proyecto son las madres que se puedan sentir identificadas con la educación que recibieron en cuanto a que la sexualidad era mala o, simplemente, un acto de procreación.  Por ejemplo, el otro día una señora de la tercera edad me dijo que le había gustado mucho la serie, pero que había demasiado “aparato masculino”, a lo que yo respondí que llevábamos mucho tiempo viendo a mujeres desnudas en la pantalla y ya era hora de que se les viera a ellos. Además, cuando hablamos mi madre y yo sobre los primeros capítulos, nos dimos cuenta de que no estamos hablando de nada raro, todos hemos nacido de una relación sexual, entonces ¿por qué limitarlo o decir que es algo malo?

Me parece muy bonito que la serie muestre una especie de liberación a través de la pornografía, además de recalcar cómo esta es a su vez machista y no refleja la sexualidad que quieren estas mujeres.  No sé si las mujeres de ahora están reprimidas, pero sí es cierto que, inevitablemente, heredamos las tendencias de nuestras madres. Aunque creo que nuestras generaciones están rompiendo más estigmas, y en cierto modo es gracias a la ficción.

Malena Alterio, Álvaro Mel y Celia Morán (Prime Video)

¿Cómo fue ese reencuentro nostálgico con los años 90 y los videoclubs, algo que también tiene importancia en la serie? 

La estética del videoclub, que comentamos con la directora de arte, venía de una reconstrucción de nuestros recuerdos. Es más, ahora con el clearance no podíamos poner películas reales porque tienen derechos, solo podíamos enseñar Todos los perros van al cielo 2, así que todas las demás son recreaciones que hizo la grafista. En mi opinión, las de arte hicieron muy bien su trabajo porque supieron representar el espacio con las características del videoclub como el polvo, la oscuridad… Al contrario que el blockbuster, que era todo blanquito, limpio y super americano. Recuerdo que en mi pueblo, Zizur Mayor, había un videoclub que se llamaba El Panorama, y descubrimos con diez años que si levantábamos las cintas se podía ver la contraportada de las películas porno. No había cortinas, ni nada.

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